Bogotá, Julio 8 de 2007. Al Señor Jairo Jaramillo - Esposo de la Alcaldesa Blanca Inés Marín Osorio, a Claudia patricia, Luz Adriana, Edison Andrés, Diego Alejandro, Sus cuatro Hijos, a sus demás familiares y a la comunidad del municipio San José del Palmar y a los Chocoanos hacemos llegar nuestra voz de solidaridad y de apoyo en estos momentos de desaliento.
En Colombia las historias de mujeres líderes, con empuje, tenacidad y compromiso por sus comunidades, en pequeños municipios son contadas con los dedos de la mano. La historia de la señora Blanca Inés Marín Osorio Alcaldesa del Municipio de San José del Palmar es una de ellas.
Ya su familia había vivido los rigores de esta guerra con la muerte de su hermano y su cuñado. Sin embargo, con valentía dirigía el programa de erradicación de cultivos ilícitos en su municipio para acabar con el combustible de esta guerra que nos está matando a todos.
A sus 46 años la Alcaldesa Marín, no solo tenía entre sus éxitos el mayor logro y orgullo que puede tener una mujer colombiana a su edad que son sus 4 hijos, sino que como Alcaldesa, había sido galardonada recientemente con el premio de Planeación Nacional por su eficiencia administrativa, todo un ejemplo de capacidad administrativa y transparencia, y por ello había también sido reconocida para asistir en representación de su País a una conferencia de alcaldes iberoamericanos en Brasil en las próximas semanas.
No se entiende entonces cómo en un Departamento como el Chocó donde necesitamos forjar cientos de líderes de la envergadura de la Alcaldesa Marín para salir del atraso y pobreza que a diario escandaliza el país, lo que hacen es asesinarla porque quería demostrar que pese a la gran pobreza y a la tragedia del conflicto que se vive en su municipio, se podían hacer bien las cosas.
Las mujeres en la política siempre han sufrido de la desigualdad, la discriminación y la violencia. A la Alcaldesa Marín le ha tocado esta vez el turno. Estamos ante una amenaza flagrante a las reglas democráticas en el Choco, donde los violentos quieren imponer su terror, a quienes creen que existe el camino para lograr el bienestar para la mayoría y no para unos pocos.
Los únicos que podemos nacer de nuevo, no biológicamente, sino en la posibilidad de pensar y en consecuencia de obrar distinto somos los seres humanos. Fausto de Goethe, decía: “…y la tierra los engendrará de nuevo como siempre los engendró” pues bien, la muerte de la Alcaldesa Blanca Inés Marín no puede pasar como un asesinato, como una estadística más de éste largo conflicto, sino que debe constituirse en un fuerte aliento para todas aquellas mujeres líderes chocoanas que desde sus municipios trabajan para sacar a sus comunidades afrocolombianas adelante. Con Blanca Ines Marin se nos fue un trozo de la democracia, pero que ese tesoro que perdimos resplandezca para la inspiración de más lideres demócratas chocoanas.
En Memoria de Inés Marín Osorio
Alcaldesa del Municipio de San José del Palmar Blanca 2004-2007
Dilian Francisca Toro Gina Parody D´Echeona |