Como resultado del último balance de su Administración, el Alcalde Luis Eduardo Garzón se autocalificó con 10 en lo social. Sin embargo, reconoció unas muy malas notas en vivienda, movilidad y medio ambiente. Desde hace casi 4 años cuando comenzó su Alcaldía, manifesté mis inquietudes sobre lo que significaba “lo social” para Lucho. Ahora que se va, sigo con las mismas interrogantes. Un futuro candidato presidencial no puede llegar a la campaña con una concepción tan vaga de lo que es una política social.
Recuerdo que el director del Programa “Bogotá Sin Hambre”, Eduardo Díaz, calificó este programa como una serie de medidas de carácter transitorio para mitigar la pobreza. Y esto lo entiende todo el mundo así porque como dice el antiguo proverbio, es mejor enseñar a pescar que dar el pescado. En este sentido, se preguntaba un experto en el balance de “Bogotá Cómo Vamos”: ¿cuál es la verdadera sostenibilidad de los comedores a largo plazo? Y me pregunto yo, ¿será que al menos le hacen seguimiento a los beneficiarios de los comedores, para así poder evaluar en 4 años cuánto mejoró su nutrición?
Por otro lado, vemos que la verdadera política social como la vivienda, la niñez, la movilidad y medio ambiente se rajaron. Según el balance del programa “Bogotá Cómo Vamos” el cumplimiento de la meta de producción de vivienda de interés social fue del 2%, cuando según Planeación Distrital el déficit cuantitativo de la ciudad es 450 mil unidades. Por el lado del déficit cualitativo, aunque no existen cifras, si existen políticas, y allí surgen inquietudes sobre si viviendas de 33,5 metros cuadrados como las que hace Metrovivienda son un espacio digno para vivir. El promedio del tamaño de la vivienda en los estratos altos es de 180 metros cuadrados.
Y estos 33,5 metros solo aplican para quienes lograron acceder al subsidio y al crédito para recibir la casita del Distrito. Quienes no corrieron con la misma suerte, los que viven en la informalidad, que son la mayoría, aunque pueden tener mayores espacios para levantar su casita en las laderas de Ciudad Bolívar, no cuentan con servicio de acueducto ni alcantarillado, no tienen parque, alumbrado público, centro de salud, un servicio de transporte público seguro y eficiente porque tampoco hay vías pavimentadas. Hace tres semanas un bus colectivo se volcó por bajar a toda velocidad de esas montañas con un saldo de 24 heridos, entre ellos hay un niño muy grave todavía.
En el tema de medio ambiente, en el cuál los más afectados por la gran polución que generan las fuentes móviles, la contaminación de las quebradas y ríos y la no recolección de los residuos sólidos, son los más pobres quienes no tienen posibilidad de cambiarse de barrio, la calificación no es de 6 como le pusieron en el balance, la calificación debe ser inexistente porque no hay nada que calificar, es que no hubo políticas.
Entonces….¿Dónde queda aquello del 10 en lo social en esta Administración? Sin duda la ampliación de los programas de comedores iniciados desde administraciones anteriores por parte de Lucho fue éxito. Sin embargo, ahora que vuelve a quedar en el asfalto en lugar de salir a pontificar sobre lo divino y lo humano y sus posibles contendores en la elección presidencial, debería hacer un balance real de la política social en su Administración. Lo social no se puede quedar únicamente en el slogan de campaña para quien tiene aspiraciones presidenciales. |