Gina Parody

LA DEUDA

 

Por:           Gina Parody
Publicado:   Marzo 13 de 2008

 
 
 

Que las mujeres son violadas por culpa de su forma de vestir, era lo que creían los Congresistas en Namibia y por esto no aprobaban la ley contra el abuso de mujeres. Para que esto cambiara, la primera parlamentaria mujer en ese país, Margaret Mensah Williams, tuvo que ir al debate vestida con un traje transparente y amenazar con que “si no cambiaban la ley, entonces iría desnuda al siguiente día, para ver si alguien era capaz de violarme". Y así se aprobó la reforma.

Desde el 2003, Namibia tiene una avanzada legislación para combatir la violencia intrafamaliar, y hoy cuenta con 13 centros de protección de mujeres y menores en todo el país, donde se ofrece asistencia médica, social y jurídica gratis. Por este mismo camino avanzaron España, Mexico, Guatemala, Argentina, Paraguay Uruguay, Brasil, Honduras, Panamá, Brasil, Venezuela, Ecuador y Perú, estableciendo medidas como el aumento de penas, traslado de ciudad o de trabajo en caso de maltrato, líneas de atención 24 horas, la prohibición del agresor de acercarse a la víctima o la creación de jueces y fiscales especializados.

Todos estos son logros de las mujeres congresistas, quienes lucharon, algunas por más de 10 años, para convencer a sus colegas hombres de que la violencia contra la mujer es el principal obstáculo para el pleno ejercicio de los derechos, un problema de salud pública y un impedimento para el desarrollo de las naciones. Y en la medida que más mujeres acceden al Congreso, mayores avances en la protección de las mujeres.

En España la bancada femenina española logró sacar adelante, entre otras, la Ley de Igualdad –considerada la más avanzada del mundo-, que le apunta a acabar con la discriminación por sexo en todos los aspectos, incluso en la empresa privada. Por otro lado, Venezuela tiene la gratuidad de las pruebas de paternidad, y la remuneración y protección social a las amas de casa; Uruguay recientemente aprobó la ley de Salud Sexual y Reproductiva, en Argentina las mujeres lograron que el Congreso trabajara de día, para poder ver a sus hijos, implementaron el voto nominal y público y la ley de cuotas.

La semana pasada participé en el Seminario Regional de Parlamentarias de Latinoamérica, donde me quedó claro que frente a los demás países, nosotros tenemos una gran deuda hacia las mujeres. Mientras el mundo avanza a pasos agigantados, nuestra mayoría masculina del Congreso piensa que legislar para las mujeres hace parte de la política “underground” o que no se debería quitar “el gustico del perdón” al modificar el delito de violencia intrafamiliar.

Tímidamente avanza en el Congreso Colombiano un Proyecto que busca proteger a las mujeres maltratadas y con la bancada de mujeres, también estamos tratando de aprobar el Acto Legislativo para lograr la presencia equilibrada entre hombres y mujeres y así lograr la paridad en los cargos de elección popular.

Pero el camino es largo y culebrero. Los partidos pretenden que se les “deje una ventanita” en los casos que no consigan mujeres candidatas. El Ministerio de Hacienda anuncia que “sale demasiado costoso crear albergues para las mujeres víctimas de abusos”, como lo contempla la Ley contra la Violencia. Algunos empresarios solo conceden las licencias de maternidad vía tutela y los procesos por inasistencia alimentaria precluyen en los cajones de los juzgados.

Colombia no puede seguir viviendo bajo la apradoja de esas sociedades en las que la igualdad existe en la Ley y no en la realidad. No puede llegar a límites como que asesine a 3 mil mujeres como en Guatemala; que mueran 7 cada fin de semana como en República Dominicana; o que no haya ninguna mujer en puestos de decisión del Gobierno como hasta hace 4 años en Uruguay, para ponerse la camiseta de la mitad de la población y defender a las mujeres, que a fin de cuentas son quienes sostienen la mitad de nuestro cielo como decía Mao.

 
   
 
 
 
   
 
   
 
 
 
| Medio Ambiente | Inicio | Nuestros Temas | Bogotá | Sala de Prensa | Cifras Violencia | Escríbanos |
ginaparody@ginaparody.com | Derechos Reservados © 2007 Gina Parody